Mostrando entradas con la etiqueta estudiantes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta estudiantes. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de abril de 2012

El Benjas, Niega ayuda a estudiantes

Todo le vale madre


Mauricio Belloc
Domingo, 22 de Abril de 2012


Si usted estimado lector cree que un servidor le tiene tirria, muina y encono al alcalde que ustedes eligieron, déjenos decirles que con sus acciones o inacciones el hombre se lo ha ganado a pulso, esto no es de a gratis.
Y también permítanos, con un pequeño ejemplo, justificar el por qué de nuestra exacerbada animadversión hacia él.
Resulta, que desde hace más de una semana, un grupo de catedráticos del Instituto Tecnológico de Nuevo Laredo, gestionaron ante el presidente municipal, en favor de 112 alumnos de nuestra prestigiada escuela superior, el apoyo gubernamental de tres camiones o unidades de transporte, para un viaje a... ¡Laredo, Texas!
Los jóvenes próximos a egresar de las carreras de ingeniería industrial, acudirían a la Universidad Internacional de Texas A&M (TAMIU) para atender una magnífica invitación, se trataba de asistir al Seminario Ejecutivo del Centro Binacional TAMIU.
En el evento se disertaron importantes charlas informativas sobre las oportunidades laborales para nuestros jóvenes mexicanos en tierra estadounidense.
¡NO!: BENJAMÍN
Benjamín Galván Gómez y su cerrado grupo en el poder (o sea, él solito, pues ahí nadie decide nada, más que su personita), después de traer a las vueltas a los profesores y alumnos durante muchos días, al cuarto para las 12, la tarde del viernes, les dijo que no podía brindarles los tres camiones, porque estaban muy caros y había que aportar 30 mil pesos para una fianza o algo por el estilo.
Su alcalde de ustedes, les dijo a los universitarios, o les mandó decir, que el gobierno (o sea, él) no estaba en condiciones (o más bien en voluntad y deseo, pues se tiene un presupuesto anual de 2,000 mil millones de pesos) de apoyarlos.
Los jóvenes locales, muchos de ellos, la mayoría, de escasos recursos económicos, a última hora se las arreglaron para trasladarse este sábado por la mañana a la universidad, hasta el lado más al norte de Laredo.
EXCELENTE SEMINARIO
En el seminario se habló a los futuros ingenieros industriales de Nuevo Laredo y de otras ciudades fronterizas en ambos lados del río Bravo o Grande, sobre el Eagle Ford Shale, el equiparable a lo que viene siendo como nuestra Cuenca de Burgos, es decir la explotación de ese gran océano subterráneo de carburantes (gas natural, combustóleo, aceites, petróleo y otros derivados).
El gigantesco manto de hidrocarburos, del llamado Eagle Ford Shale, abarca desde Dallas en el norte, hasta El Paso en el Oeste y Brownsville en el este, o sea casi todo Texas.
Y ya no es un proyecto, sino toda una realidad, pues desde hace más de un año ya está trabajando, decenas de empresas de todos tipos, y se estima que va a producir 1.6 millones de empleos directos e indirectos.
Nuestros jóvenes de Nuevo Laredo, tienen derecho a ser parte y beneficiarse de trabajar en las empresas petroleras, de logística, de perforación, de estudios geológicos, de comercializadoras, de prestadoras de servicios y de todo lo que girará en torno a esta industria incipiente, muy rica y ya con presencia en la zona.
En el evento, el cónsul de visas Stephen Black, les habló de cómo obtener los permisos diplomáticos de trabajo.
Vino gente del proyecto marítimo-ferroviario Lázaro Cárdenas-Laredo, Texas, el llamado Corredor NASCO para el comercio internacional.
Y hablaron otros expositores invitados por la universidad texana.
De todo esto se perderían los muchachos, porque maliciosamente después de traerlos vuelta y vuelta como canica en bacinica, durante varias lunas (como ocurre con todos los grupos que han ido a solicitarle cualquier cosa y que no nos dejarán mentir), el alcalde de ustedes, justo la última tarde antes del evento, les plantó un grosero ¡No!, respecto a la ayuda de transportación que le pidieron.

lunes, 19 de marzo de 2012

A dos años de la tragedia

La segunda balacera que cambió a la zona del Tec de Monterrey 

 

La luna y el ambiente fresco de la noche cambió, por una noche caliente, llena de adrenalina, de miedo, de precaución. 


Esa noche del 19 de marzo del 2010, una segunda balacera, que más pareció un ataque contra el Ejército, ocurrió.

Cerca de las 1:00 horas, un grupo armado que viajaba en varias camionetas se desplazó por la avenida Eugenio Garza Sada, subió el paso a desnivel de Luis Elizondo, justo a la mitad se detuvo, bajaron varios hombres.

En sus manos, tenían granadas y armas de alto poder, en la lateral, estaban los militares revisando una camioneta blindada que habían asegurado luego de un persecución y balacera… un estruendo los hacía correr.

Era la primera granada que lanzaba el grupo armado, luego fue otra, que “rebotó” en la calle, hasta que se detuvo y estalló, al instante una lluvia de balas que parecían interminables.

La luna y el ambiente fresco de la noche cambió, por una noche caliente, llena de adrenalina, de miedo, de precaución.

Los militares intentaron repeler la agresión pero no tuvieron éxito, los agresores pudieron huir, al menos en el reporte “oficial” que dieron en el lugar de lo hechos.

Después de la balacera, la “zona Tec”, como se le bautizo en Twitter, quedó en silencio, nada se escuchaba, ni el paso de vehículos, ni murmullos, algunos minutos después a lo lejos una sirena interrumpía la tranquilidad, era una ambulancia de la Cruz Roja y seguida de otra, la Cruz Verde.

Atendieron a por lo menos dos elementos de la Sedena que habían quedado heridos por el ataque.

Llegaron integrantes de la Policía Ministerial, los elementos periciales y una unidad del Servicio Médico Forense, dos personas estaban muertas dentro del Tecnológico de Monterrey.

Dijeron que eran sicarios, que estaban armados y que habían sido abatidos, así se difundió la noticia, pero días después confirmaron que se trataba de dos estudiantes de ese campus.

De la camioneta, que tenía protección blindada para poder atacar en movimiento, bajaron armas, cartuchos, equipo táctico, radiocomunicación, y algunas otras informaciones.

Los soldados fueron amables, brindaron información, aunque luego algunos puntos fueron corregidos por las autoridades federales.

Esa noche cambio al Tec, cambió vidas y será una de las más recordadas por los regiomontanos.