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martes, 17 de abril de 2012

Chantajistas independientes

Detienen a familia de chantajistas


Al parecer estos delincuentes trabajaban de manera "independiente" sin reportar parte de las ganancias a Los Zetas, así lo entiende la ciudadanía al ser publicado por El Mañana, Primera Hora, Lider Informativo y Rubio's News ya que estos medios no publican lo que hace ese grupo de delincuentes, solo  lo de los contras y los que delinquen por su cuenta


 

 Elementos de la Policía Militar destacamentados en Nuevo Laredo, Tamaulipas, lograron la detención de 3 mujeres y un hombre quienes se dedicaban a amenazar vía telefónica a las familias con el fin de obtener dinero.

Como Yessenia Jazmín Delgadillo Díaz, Esmeralda Janet Delgadillo Díaz, Sandra Esmeralda Díaz Martínez y Juan Adrián Hernández Hernández, fueron identificadas estas personas detenidas como probables responsables del delito de chantaje y quienes están a disposición del Agente Primero del Ministerio Público Investigador del Estado.
El pasado 12 de abril hicieron una llamada telefónica a una menor de edad recibió una llanada de una persona del sexo masculino quien la amenazó con hacerle daño a sus padres  y ordenándole que se mantuviera en el estacionamiento de un centro comercial de la ciudad.
Luego de que obtuvieron información de los padres de la menor, le llamaron a la madre informándole que la tenían secuestrada y estaban pidiendo 200 mil pesos en efectivo.
Después de negociar con los padres de familia, acordaron pagarles con un auto Ford Focus modelo 2002 y una televisión plasma mismo que recogerían en el estacionamiento del HEB.
Al momento en que recibirán el vehículo y televisor fueron detenidos y la persona que mantenía las negociaciones vía telefónica informó a los padres donde se encontraba la menor.
Las investigaciones arrojaron que todo fue planeado por el novio de Yessenia Jazmín Delgadillo Díaz, identificado como Jonathan Abraham Quezada Martínez, quien se encuentra recluido en el Centro de Ejecución de Sanciones de Altamira, Tamaulipas y quien era el encargado de realizar las llamadas telefónicas intimidatorias a las víctimas a quienes amedrentaba para que le depositaran dinero en diversas instituciones bancarias diciendo pertenecer al crimen organizado y de no cumplir con sus exigencias los amenazaba con matarlos a ellos ó a su familia.
Quezada Martínez, les decía a sus víctimas que si no contaban con dinero, le pagaran con autos, aparatos electrónicos ó joyas, ordenando que los vehículos con los que se iba pagar para que la víctima pudiera ser liberada se los dejaran en el estacionamiento del HEB, hasta donde iba a recogerlo su novia Yessenia Jazmín Delgadillo Díaz, quien en algunos casos fue ayudada por su hermana Esmeralda Janet Delgadillo Díaz y su madre Sandra Esmeralda Díaz Martínez.
Las detenidas recuerdan haber recogido una camioneta Ford Sport Track color azul, un auto Impala color negro y de los demás se ignora marca y modelo y por indicaciones de Jonathan Abraham Quezada Martínez eran entregados a otras personas que los comercializaban para posteriormente entregarle el dinero en efectivo.
Yessenia Jazmín Delgadillo Díaz refirió que ella y su familia tenían conocimiento de que  su novio se dedica amenazar personas para conseguir dinero y que él contacta a las víctimas.
Delgadillo Díaz dijo que ella ha acudido a donde está recluido su novio para entregarle diversos chips para teléfono y de esta manera él puede continuar con su actividad ilícita, además de que ella es la encargada de realizar depósitos ó retiros de los bancos, así como también de recoger los vehículos que le indica su novio Jonathan.

lunes, 19 de marzo de 2012

No tiene para pagar un rescate? Se lo fían!

En Coahuila
YA SE FÍAN LOS SECUESTROS


Para los capitalinos coahuilenses resultaba muy común escuchar noticias sobre los violentos enfrentamientos del crimen organizado enla PerladeLa Lagunay por eso con mucho temor los saltillenses eludían viajar hacia Torreón para evitarse algún encuentro desagradable.
Esos tiempos se acabaron con la llegada de los grupos delictivos no solo en la ciudad de Saltillo, sino al resto de las entidades del país, siendo insuficiente la policía municipal por lo que tuvo que intervenir la Marina, Federales y Militares.
            Hay quienes piensan que con la llegada de los federales la gente que pertenece al crimen organizado salió huyendo de la ciudad de Saltillo, igual se cree que se está combatiendo a los grupos delictivos,  pero también existen quienes opinan diferente. 
            Lo que es un hecho es que en el supuesto caso de que los verdaderos criminales se fueron o no; han dejado una oportunidad de trabajo para los malandrines o raterillos que a nombre de la “compañía” de los grandes capos, están extorsionando a los saltillenses con llamadas telefónicas.
            Están surgiendo nuevos grupos de delincuentes “organizados” marca “patito”. Estas personas por lo general son empleados de confianza  que después de organizarse con amistades realizan auto robos, secuestros y otras fechorías montando todo un escenario de drama para hacer pasar los delitos como si fueran auténticos.
            Para quienes han tenido la cultura de la denuncia en la mayoría de los casos por no decir todos éstos han tenido como resultado que la autoridad determina que se trata de un delito donde participan los mismos empleados, debido a la inexperiencia que tienen dejando cabos sueltos y una vez sometidos a interrogatorios, los trabajadores donde se cometió el delito  les gana el nerviosismo “cantando” es decir, confesando con lujo y detalles de quienes participaron y cómo lo hicieron.
            La falta de nuevas reformas de procedimientos penales y civiles,  hacen más lento que se dicte una orden de aprensión a los culpables, provocando que éstos mismos se confían de que la ley no les hizo nada; incentivándolos a realizar otros actos ilícitos usurpando el nombre de la compañía de la última letra para atemorizar a sus víctimas para pedir dinero.
            Desde que llegaron los Federales y el Ejército Mexicano éstos criminales “patito” o también conocidos como “similares”, han proliferado, aumentando su modus operandis por medio de llamadas telefónicas, en la que participan por lo general grupos de tres o cuatro personas que se encuentran observando los movimientos desde las afueras de los negocios y domicilios para intimidar a la gente dando una descripción de todos los movimientos que se hacen al interior de éstos, narrándolo todo con la persona que establecieron comunicación; que la única función es sacar información a base del temor o de lo contrario: “sabemos donde vive y te vamos a levantar si las cosas salen mal”.
            Pero si esto no lo considera nuevo, siempre existirá el ingenio de los mexicanos que nunca perdonan la oportunidad, pues empieza a surgir un nuevo grupo criminal que secuestra amas de casas para pedirles un rescate por montos de cinco millones de pesos.
            A diferencia de otros secuestradores, éstos liberan a sus víctimas cuando no es cubierto el rescate por parte de sus esposos o familiares, dándoles crédito de dos o tres meses para que junten el dinero o caso contrario secuestraran a otro miembro de la familia, es decir, nace así la modalidad de esos remedos de la última letra, de  ” te fiamos y me pagas después, pa´que veas que somos buena onda”
            Otra particuliedad de esta banda es que son gente mala, pero bien educados, que no les gusta maltratar a las mujeres, platicadores y aparte de eso les dan una explicación con lujo y detalle de cómo fue planificado el secuestro y lo que piensan hacer a su otro familiar en caso de no juntar el rescate.
            El tiempo del secuestro depende de la rapidez con la que actúen las autoridades para ver el caso, pero si interviene los soldados ésta es liberada en uno o dos días o cuando menos eso es lo que sucedió con una ama de casa que remetió enojada en contra de su marido por no haber pagado a los secuestradores   los cinco millones de pesos, pero tampoco se acogió a la “facilidad de fiado”.
            Estos nuevos estilos de autosecuestros, no serán los primeros ni los últimos que se empezarán a dar ante la impotencia de aquellas mujeres que prefieren convertirse en un “patito”, que recurrir a un divorcio en donde saben que la cantidad por una pensión de alimentos es una baba de perico que no quieren terminar con una mano adelante y la otra atrás.
            Lo peor del caso es que las autoridades se creyeron el cuento y comprenden que la situación económica del país es dura y que ahora los nuevos delincuentes son tan compresivos que dan línea de crédito a sus víctimas y para no generar gastos en alimentos y hospedaje prefieren liberarlos para que en la comodidad de sus hogares junten el dinerito. (Guillermo Robles Ramírez  Premio Estatal de Periodismo 2011) www.intersip.org